martes, 9 de agosto de 2011

A veces la vida no es fácil. Pero nunca te detengas

Les comparto un texto que me envió un amigo hace ya un tiempo atrás, en estos días he estado recordando todo aquello que me ayude a mantenerme navegando mientras se producen los cambios en mi vida, está relacionado con el video de creer es crear que ya lo he dejado en mi página...  les dejo además alguna reflexión cuando lo estaba leyendo al final del texto.

La vida a veces no es fácil, nacemos para vivir y descubrir...  por eso nunca te detengas.

"Tu fuerza y tu convicción no tienen edad.
Tu espíritu es el plumero de cualquier tela de araña.
Detrás de cada línea de llegada, hay una partida.
Detrás de cada logro, hay otro desafío.
Mientras estés vivo, siéntete vivo.
Si añoras lo que hacías, vuelve a hacerlo.
No vivas de fotos amarillas.
Sigue aunque todos esperen que abandones.
No dejes que se oxide el hierro que hay en tí.
Haz que en vez de lástima te tengan respeto.
Cuando por los años no puedas trotar, camina.
Cuando no puedas caminar, usa el bastón.
Pero nunca detengas! "



Teresa de Calcuta

Mientras leo y releo el texto de Teresa de Calcuta la veo a ella moviéndose entre la gente, luchando, siempre activa...  Una mujer maravillosa.  Me gusta separar las frases y sacar de ellas algún aprendizaje y en ellas veo varias caracteristicas interesantes que deberíamos tener cada uno de los seres humanos para no sólo tener la valentía de vivir, sino de volver a empezar a pesar de las adversidades, de ver el mundo de una forma mas positiva y humana aunque lo que haya alrededor parezca decirnos lo contrario.  Eso es... tener una capacidad resiliente elevada para reconstruirnos a pesar de los problemas y continuar avanzando, aprendiendo de ellos, con persistencia, tesón, ilusión.

Es por ello que recordé el documental de Creer es Crear (http://www.creerescrear.com/), porque se cuenta que cuando crees en algo y eres capaz de continuar y seguir creyendo en tu propia verdad, y sigues adelante, llegará el momento en que eso que creías se convierte en una realidad. 

Muchas veces nos quedamos donde estamos por miedo a lo desconocido, cuando es eso desconocido lo que nos motiva a seguir moviéndonos. Hacer cambios no es fácil, es por eso que esperamos a que los cambios nos lleguen... hay veces que retrasamos tanto nuestros sueños que en el fondo saboteamos lo que tenemos y buscamos los cambios, muchas veces sin darnos cuenta...  lo que he visto hasta ahora es que cuando logras hacerlos y pasas de un estado a otro, la satisfacción es muy grande, por eso ahora prefiero fluir en los cambios que ponerle resistencia.  No podemos olvidar que cuando cambiamos y comenzamos a ver el mundo de forma tan diferente, nos ocurre algo que muchos tememos... terminamos cambiando muchas mas cosas de las que pensabamos. Realmente el avance requiere de ser fuertes, valientes, de conocernos cada día más, de permitiros dar gracias por lo bueno y lo malo que nos ha pasado, de perdonar y muchas veces de dejar aquello que teníamos, el desapego...  Por eso cuando pienso en avanzar, en seguir me acuerdo del documental “what the bleep do we know“ justamente pensaba en esta parte del documental que les dejo en el siguiente link:  http://www.youtube.com/watch?v=0Ulgxb1AJjI&feature=player_embedded)

Escribir me ayuda a darme cuenta lo que tengo, me ubica en este momento presente, sin ver el futuro incierto, sin añorar el pasado vivido intensamente.  La vida es justo este instante que estamos viviendo, mientras lees lo que escribo y piensas lo que piensas, y tu corazón palpita... y surge una sonrisa... y al aparecer la sonrisa, si te das cuenta sientes ternura y tus ojos brillan.  Entonces porque negarnos a vivir si el presente es perfecto, es nuestra mente la que hace que lo veamos diferente... asi que avanza, vive intensamente.



miércoles, 3 de agosto de 2011

El peso de nuestras cargas

Esta cita la había colocado con anterioridad en mi página ya que me gustó muchísimo y me hace pensar en diferentes interpretaciones de la misma...  les dejo algunas reflexiones al final de la cita y les dejo abierto a comentarios... 

Un conferenciante hablaba sobre el manejo de la tensión.

Levantó un vaso con agua y preguntó al auditorio:
"Cuánto creen ustedes que pesa este vaso con agua ?"
Las respuestas variaron entre 20 y 500 gramos.

Entonces él comentó:
"No importa el peso absoluto. Depende de cuánto tiempo voy a sostenerlo.
Si lo sostengo por un minuto, no pasa nada.
Si lo sostengo durante una hora, tendré un dolor en mi brazo.
Si lo sostengo durante un día completo, tendrán que llamar a una ambulancia.
Y es exactamente el mismo peso,
pero cuanto más tiempo paso sosteniéndolo, más pesado se va volviendo.


Si cargamos nuestros pesos todo el tiempo,
más pronto o más tarde ya no seremos capaces de continuar;
la carga se irá volviendo cada vez más pesada.
Lo que debemos hacer es dejar el vaso en algún lugar y descansar un poco antes de sostenerlo nuevamente.
Tenemos que dejar la carga de lado periódicamente.
De la forma que sea!
Sólo si descansamos de ella podremos continuar.

Así pues, antes de entrar esta noche en casa,
deja afuera el peso, en un rincón.
Mañana - si lo crees conveniente - podrás recogerlo otro vez, al salir."

Me permito reflexionar sólo por compartir con ustedes mis pensamientos y no quedarme con ellos, seguro hay otras opiniones e incluso que difieren de la mía y si quieren me gustaría las compartieran conmigo

Se habla tanto de las cargas que llevamos en nuestra vida... que podríamos interpretarlo de tantas formas distintas. Cuando leí por primera vez esta cita, lo primero que pensé fue en los problemas que no logramos dejar de lado muchas veces y los cargamos por tanto tiempo que no nos permitimos evaluarlos porque perdemos la perspectiva de que tan complicado puede ser. Quizas si lo dejásemos de lado por un tiempo podríamos luego al volverlos a recoger darnos cuenta que no era mas que una pequeña piedra que habìamos llevado mucho tiempo en el zapato.


Sin embargo, a medida que pasaban los días y lo volvía a leer, me llegaban nuevas ideas a la mente. Recordaba nuestras culpas... pequeñas cosas que vamos creando desde nuestra infancia que sin darnos cuenta llegamos a cultivar tanto que se vuelven cargas tan grandes que llega un momento en que tenemos que deternos por falta de valentía para seguir adelante... Asi nos pasa con los odios, las rabias, el rencor. Esas son cargas, no visibles, que nos frenan, nos paralizan.


Ahora que voy escribiendo me llegan nuevas reflexiones... porque me hacen pensar en un mensaje que leí hace algún tiempo sobre las máscaras. No se si tenía algo que ver con lo que escribo, pero en este instante creo que una de nuestras cargas mas pesadas es nuestra identidad.  Esa personalidad que venimos desarrollando desde el mismo momento que nacemos. Ese "Yo soy" que nos creemos día a día que somos. El personaje que adquirimos y creemos que tenemos que llevar siempre mientras estemos vivos. He escuchado tantas personas que se limitan en hacer o dejar de hacer cosas porque ellos son así... No se si es que no nos damos cuenta que estamos interpretando un personaje en la obra maestra de una vida que estamos inventando cada día. O quizás es que no queremos cambiar de personaje por miedo a no saberlo interpretar, o no sentirnos capaces de ser distintos a lo que creemos que somos. Entonces cargamos con una historia, con acciones, con formas de vestir, con actitudes, con creencias, con un trabajo, con una vida, con esas responsabilidades que creemos que tenemos, con personas a quienes creemos que le debemos algo... podría seguir a fondo y describirte miles de frases que he escuchado, no sólo de clientes, amigos, familiares... sino de mi misma, pero sería demasiado largo el mensaje. Así, que me limito a dejar plasmado solo el inicio y muchas ideas por venir...


Sólo quisiera que todos dejaramos esa carga de lado (nuestra identidad) y "permitirnos dejar de ser para luego ser quienes realmente queremos ser". Permitirnos ser felices, permitirnos avanzar libres, sin cargas... porque la historia la estamos creando en estos momentos, porque no somos sólo los personajes, sino los escritores, autores de nuestra propia historia.... Asi que podemos quitar o poner personajes, podemos buscar sitios distintos donde desarrollar la obra, podemos ser reyes o plebeyos para experimentar que se siente, podemos ser héroes, víctimas, tiranos. Vivir para saber que nos gusta, tomar lo que nos da alegría y soltar lo que no nos gusta.


Que fácil parece... aunque me consta que requiere de mucha valentía y fuerza de voluntad.... pero si, no les niego para mi esa es la vida.  y podría reflexionar en eso todo el día...  aunque me encantaría conocer otros puntos de vista, ver el mundo desde otra perspectiva...

jueves, 28 de julio de 2011

Una flor única

Les cuento una pequeña historia que me enviaron hace tiempo. Se que la mayoría de nosotros ya hemos pasado por tantas cosas que no necesitamos mas que un recordatorio de vez en cuando sobre la importancia que tiene una flor...

Había una vez una joven muy rica que tenía de todo: un marido maravilloso, hijos excelentes, un empleo estupendo y una familia unida. El problema era que ella no conseguía conciliar las diferentes facetas de su vida y siempre iba angustiada sintiendo que su existencia era deficitaria en alguna de sus áreas. Si el trabajo le consumía mucho tiempo, ella se lo quitaba a los hijos; si surgían problemas, ella dejaba de lado al marido, dando por supuesto que él lo entendería... Y así las personas que amaba eran dejadas siempre para después.

Un día, su padre, un hombre muy sabio y con una gran experiencia en la vida, le hizo un regalo:

una planta carísima y rarísima, llena de flores, de la cual sólo había un ejemplar en todo el mundo. Y le dijo:

"Hija, esta planta te va a ayudar mucho, más de lo que imaginas! Tan sólo tendrás que regarla y podarla de vez en cuando y, a veces, conversar un poco con ella. A cambio te dará perfume y flores maravillosas. La joven emocionada agradeció el obsequio. Las flores eran de una belleza sin igual y se sintió feliz de ser la única persona en el mundo que teniá esa planta excepcional."

El tiempo fue pasando, surgieron problemas, el trabajo cada vez consumía más tiempo en su vida. Vivía confusa, siempre con prisas, y se olvidó de cuidar la planta. Cuando llegaba a casa, a veces la miraba. Las flores todavía estaban allá, no mostraban senal de flaqueza o muerte, estaban allá, lindas y perfumadas. Y, entonces, ella pasaba de largo. Hasta que un día, inesperadamente, la planta murió. Ella llegó a casa y se llevó un susto. Las flores, caídas, las hojas amarillas, las raíces totalmente resecas...

La joven lloró mucho, y le contó a su padre lo que habiá ocurrido. Su padre entonces respondió:

"Imaginaba que esto ocurriría. No te puedo dar otra planta igual. Era única en el mundo. No existe otra flor igual y no puede ser sustituida, de la misma forma que tampoco lo pueden ser tus hijos, tu marido, tu familia o tus amigos. Lo que no se cuida, muere."

domingo, 24 de julio de 2011

¿Cómo puedo vivir una mejor vida?"

"Cómo puedo vivir una mejor vida?" preguntó un alumno a Epicteto.

Esta fue la respuesta del filósofo: "Ha llegado la hora que te tomes seriamente el compromiso de vivir tus ideales. Cuando hayas determinado los principios espirituales que quieres aplicar, acata estas reglas como si de leyes se trataran. No debe importarte que los demás no comportan tus opiniones. Cuánto tiempo más serás capaz de postergar ser quien realmente quieres ser ? Tu yo más noble no puede continuar esperando."

"Pero este camino es difícil", se quejó el alumno. "Mi familia, mis compañeros, esta sociedad me pone trabas. No me causará más problemas luchar por mis ideales? No es mejor esperar hasta que todos compartan mi proyecto?

Le dijo Epicteto: "Pon en práctica tus principios, ahora. Basta de excusas y dilaciones. Esta es tu vida! Ya no eres ningún niño. Cuanto antes emprendas tu programa espiritual, más feliz serás. Cuanto más esperes, más vulnerable serás ante la mediocridad y te sentirás lleno de verguenza y arrepentimiento porque tú sabes que eres capaz de más. Por lo tanto, prométete a ti mismo que dejarás de decepcionarte. Sepárate de la multitud. Decide ser extraordinario y haz lo que debas hacer. Ahora!"

.

viernes, 22 de julio de 2011

Las imágenes y las metáforas dicen más que mil palabras

Cuando buscamos respuestas a alguna acción o situación en la que estamos involucrados y no entendemos porque nos está ocurriendo, nuestra mente busca alternativas para explicarnos aquello que no está claro y surge en muchas oportunidades metáforas que representamos a través de una imagen...


Cuando trabajas una imagen, ayudas a la mente en no perderse con los hechos, sino que se crea una relación metafórica entre la realidad aparente y la realidad imaginada. A medida que juegas con tu imaginación haciendo cambios en tu realidad imaginada, comienzas a cambiar la percepción que tienes de la situación externa o realidad aparente y permites que ocurran cambios en ella sin crear barreras, las cuales se hubiesen dado a causa de los hechos.


Parece complicado aunque en realidad es una herramienta simple y a mi modo de ver es una de las herramientas más poderosas que he utilizado para resolver conflictos.

Es mucho mas sencillo de explicar a través de ejemplos.

1.- En una sesión de coaching personal, una clienta me habló sobre su madre como una pared a la que se enfrentaba y se daba golpes cada vez que intentaba llegar a ella, trabajamos un poco la imagen e hicimos cambios en esta ya que a pesar de que fuese una pared ella necesitaba que le pusieran límites, pero necesitaba límites mas suaves, así que al final la cambió poniéndole colchonetas que cuando llegara de golpe, no se diera con fuerza, sino algo que la amortiguara. Mas adelante logró abrir una puerta en la pared e incluso pasar a traves de ella.

2.- Entre otras imágenes que recuerdo está la de un cliente que me mencionó que quería comprar una casa, cuando le dije que se lo impedía, me dijo que la casa era como un barco abandonado en medio de un pantano, el barco estaba encallado con la proa debajo del agua. Me extrañó y le dije que me parecía raro y que sería bueno que viera las condiciones del barco... sin embargo estaba seguro que si lo alcanzaba, este como estaba abandonado le sería fácil de poner a flote. Era cierto, sin embargo después de un tiempo me comentó que debió haber prestado atención a la imagen ya que la casa tenía problemas de estructura y cada vez que intentaba arreglarla se venía abajo por las condiciones del terreno...

Las imágenes que creamos dicen mucho mas que mil palabras. Entenderlas, analizarlas y trabajarlas nos abre muchas puertas a nuestro interior.

Como le explico a mis clientes, no cambias el hecho, solo la interpretación que le das a este.

¿Cuantas veces tratas de explicarte con metáforas? ¿Qué piensas cuando te hablo de trabajar una imagen?